miércoles, 7 de marzo de 2012

Reseña Corona Fest 2012

Sábado 18 de febrero 2012
Lugar: Jardín Carta Clara, Mérida, Yucatán


El pasado 18 de febrero se realizó a cabo el corona fest en la capital del sureste: Mérida. Como sabrán, estos eventos son muy esperados en todo el sureste, pues el corona fest desde el 2007 ha logrado sobresalir como un buena vitrina para los amantes del rock, dándonos la oportunidad de ver rock en español de grandes bandas que por lo general no tenemos el acceso en esta región del país. A quién engaño, traducción: a bandas que no podemos ver en Campeche, no generalicemos. Para recordar la reseña del corona fest 2010 dar click aquí.

Legué puntual ala cita, allá me esperaba ReCc. Después de subirnos al camión lleno de campechanos, organizados por los amigos de lacaverna.net, pronto estábamos rumbo al destino. Las primeras frías para refrescar no se hicieron esperar. Las pizzas lograron calmar el hambre que a las 4 de la tarde empezaba a asomarse.

Llegamos puntuales, a las 630 pm, unos minutos de espera y la cuenta regresiva empezaba. La puntualidad de los organizadores también era admirable. Buscamos la mejor posición con base a la acústica, la óptica, localización de pantallas, cervezas, salidas de emergencia y nuestros posibles vecinos rockeros, sí , así es, todo eso (Traducción: nos paramos donde pudimos, lo más cerca al escenario).

Enjambre fue el grupo abridor. Una buena propuesta. He de reconocer que no había escuchado más de 3 canciones de ellos. Una buena banda que empieza desde abajo. Hicieron su parte, el público hizo la suya. Nada espectacular.

Después de 40 minutos La Gusana Ciega hizo su presentación. Una gran banda, con buena trayectoria. La gusana prendió a la gente. El carisma de Daniel Gutiérrez y su baile empezaban a hacer un buen ambiente. Los primeros mariguanos hacían de las suyas armando el slam a nuestro alrededor. El primer conato de bronca se originó cuando unos fulanos empujaron a la novia de un tipo. Claro, el tipo trató de defender a su prometida. Una decena de puercoespines pronto rodearon al novio y empezaron los empujones y las primeras hebillas empezaban a salir. La seguridad optó por la mejor opción: sacar a los novios en vez de meterse con un puñado de mariguanos.

Después de la gusana, el escenario se preparó con lonas, letreros luminosos y demás parafernalia. Pensé en que Nortec prepararía su base espacial para sus tornamesas. ¡Vaya error!, pues no había visto las luces que formaban la letra VDM, sí, las Víctimas del Doctor Cerebro salían al escenario. Pausa: a estas alturas, después de las cervezas del camino y de las primeras del concierto la euforia llegaba a su punto más alto. Al grito de “Qué bueno que se llenó este lugar y no es un concierto de reguetón” “Si te gusta el reguetón ahora te enseñaremos como se rockea aquí”. Y sí, dicho y hecho, VDC pusieron a todos a brincar. Su cierre con “suena el esqueleto” lograron que todo el lugar se moviera de un lado a otro. En las pantallas se podía ver la marea humana. Era imposible no moverse, hasta los guardias y policías tenían que moverse para no ser aplastados en el intento.

¡El gran Silencio está presente raza! El mejor momento de la noche. La cumbia logró el baile masivo. No sé que había en el aire, o si en las bebidas pusieron desinhibidores, pero el chúntaro que todos llevamos adentro salió a relucir. ¡Qué bárbaro! Qué bien tocan esos del Gran Silencio. Una grata sorpresa. Al ritmo de cumbia y Mérida es la pura sabrosura la noche mostró su mejor rostro.

Después de dos presentaciones por demás cansadas, Nortec Collective presenta: Botish & Fussible hicieron su aparición con alineación completa (la trompeta en vivo que no vino a Campeche). Ya escribí sobre la presentación de Nortec. Recordar post aquí. Supongo que fue el cansancio, o el clímax de las presentaciones anteriores que hicieron que le fuera mal a Nortec. La gente no le prestó mucha atención. Muchos se retiraron, otros aprovecharon para ir al baño o a descansar atrás, pero su presentación pasó de noche. En lo que a mí respecta lo disfruté muchísimo, máxime cuando empezaron a usar el Reactable, momento por demás emocionante.

El cierre no podría ser menos: la banda que me acompañó por años en mi adolescencia-juventud se hacía presente, Plastilina Mosh. Todo aquel que se jacte de ser un conocedor de música debe tener en su biblioteca al menos los discos: Aquamosh y Hola Chicuelos. Mis expectativas fueron muy altas, pero al final todo se vino abajo. Un escenario austero, una presentación carente de energía y muy corta, a esto súmenle que se pusieron a tocar “Enter Sadman” de Metallica dejando atrás joyas como Monster Truck, Niño Bomba, Afroman… pues en qué estaban pensando, si quisiera escuchar a Metallica iría a un concierto de Metallica. Está por demás decir que su cover les salió bien, es decir, como lo haría cualquier banda de adolescentes en cualquier bar. Después me enteré vía twitter y por amigos que el set de Plastilina fue cortado por órdenes de Protección Civil. El concierto ya tomaba tintes peligrosos: muchos borrachos, personas en estado inconsciente saliendo cargados, conatos de bronca, entre otros.

Al final, todo salió bien. Un buen concierto en general. Después de 5 horas de estar brincando las piernas cedían ante el largo camino de regreso al camión. Una breve parada para comer unos perros calientes de 10 pesos, por demás malos y un litro de té Arizona para el largo viaje de retorno, pues la lentitud del camión y la reparación de la carretera aumentaba a tres horas el regreso.

Petardos: 5 de 5

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